IGNACIO ARRABAL
LA SUPERFICIE DEL AIRE
INTRODUCTORIO
Que extraño vivir aquí,
en la superficie del aire
donde todo se ha vuelto lejano
y ayer es una gota en el océano.
CONFUSA CALIGRAFÍA
A esta calle he llegado vacío, como llegan
las nubes al verano, como se vive en la incertidumbre
de un cuerpo de nieve.
Solo,
antes de ver al suicida cambiar
un destino por una mirada,
y comprobar que los sueños caducan,
como caduca el calendario
de los labios.
Solo y vacío en esta calle que escupe fuego
y margina al transeúnte que se pierde
en el vértigo de las piernas.
Tú no estás aquí, no puedes ver como
se desdobla cada instante en los besos,
como suenan unos pasos
en la acera, o como, despacioso, el cielo
va cubriendo a cada cual
con una estela de frío.
VARIACIÓN SOBRE UN TEMA ANTIGUO
He vuelto al patio donde las niñas saltaban
y el viento les hacía vuelo
en las faldas. El patio está lleno de hojas,
de rastros de otoños,
y un muro se levanta ahora como el limite
de mi propia existencia.
Dudo hoy que por aquí pasara,
que llegase todas las mañanas
exhausto,
desde mi casa,
con la maleta de libros, con los cuadernos
oliendo a librería,
con un sonrojo, que aún conservo,
cada vez que Luisita me decía hola.
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